2/10/08
Si alguna vez tuve esperanza, creo haberla recordado ayer.
Apareció breve y brillante, como los ojos felinos que me hipnotizaban en los desiertos de antes. Y se fue sonriendo, como niña ingenua entre jardines de vapor, alas y aplausos.
¿Es mi camino el que debo seguir? ¿ o unirme al tuyo, febril y mágico? Veremos a los ya idos en carretas indias, de perfil?
Dormiré sobre tu vientre aún claro, y aquella marca será nuestro secreto, tuyo, mio, eterno…
Voy…
y no me despertará nadie más.