La calma es un pedazo simple en mi vida.
A veces no la necesito, pero cual tatuaje, la única forma de sacársela de encima es con fuego y mucha paciencia.
El tema es que la paciencia al mismo tiempo te lleva a conservarla, y eso genera una paradoja que no em agrada.
Ser o no ser, no parecer ser el problema, cierto? El verdadero problema es coexistir en paz y usando la calma como un “goodie”, algo que en más de una vez nos salvará de terminar tras las rejas o bajo las ruedas de un tren, y no precisamente por opción propia…
Creo que mi lado mafioso se interpone entre este blog y mis ganas de huir de esta ciudad por mero placer.
Si.
Placer,
pero en todo el espectro que la palabra puede abarcar.
October 27th, 2008 at 3:45 PM
Bueno pero es que la calma hace falta de vez en cuando. El tema es que no sea como una constante de vida… hay que confunde la estabilidad con la felicidad :/