Hoy pensaba en lo que alguna vez le prometí a Dios y sus secuaces: que sería un hombre de bien y que me comportaría como tal y que jamás haría daño a alguien ni tendría sentimientos de venganza, etc, etc. Y pensándolo, lo he sido! La pregunta es: y Dios que hace al respecto? Porque hasta ahora mi familia la está viendo del perro con el tema del juicio gratuito, mi hermano está más distante que nunca, mi hermana apenas se da vueltas con su trabajo para mantener su vida y la de mi sobrino, mi pobre madre con sus achaques y dolores que no paran y yo aquí, de allegado sin chamba y sin chance de emigrar a wherever para hacer lo que aqui no existe (si, este pueblo no sabe lo que es PRODUCCIÓN, mucho menos lo que es un productor multimedial). Entonces, uno promete, uno cumple y Dios nos ve la cara de weyes como diciendo “ok, hazlo…jajaja, asi los mantengo bajo control” y a la hora de los quiubos, nalgas? Se me hace bien chafa, mula, penca: bien de bajo calibre…
Veremos. Creo que con el tema del juicio, del cual fui el Ally Mcbeal de la Semana, podré comprobar algo sobre si Dios es todo lo que dicen, porque más allá de tener una familia increible de la cual no me puedo quejar y uno que otro viaje por el mundo, creo que el jefe me esta viendo la cara…
Y si, hice otra promesa: si se anula el juicio (que fue lo que se alegó ayer) me convierto en abogado for real. Si, leyeron bien… corbata, for real!
Lo demás ya no es culpa mía.
